Carlota Casiraghi homenajea a su madre con su tercer vestido de novia

GTRES

Carlota Casiraghi homenajea a su madre con su tercer vestido de novia

Lo ha lucido en el segundo enlace con Dimitri Rassan. 

01/07/2019 08:00 STILO.ES

  • close

Carlota Casiraghi y Dimitri Rassan se han casado por segunda vez el último fin de semana de junio siguiendo con la tradición familiar de la casa real monegasca, y la hija de Carolina de Mónaco ha querido homenajear a su madre con varios detalles cruciales del evento, entre ellos el más importante, su vestido de novia

Romántico y bohemio, con un aroma vintage realmente especial y atractivo, y muy parecido al que Carolina llevó el día que se casó con su primer marido, Phillippe Junot, en un enlace que tuvo lugar en el mismo día que el de su hija con Rassan, el 29 de junio, pero de 1978.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

41 ans entre le mariage de Caroline et celui de sa fille Charlotte

Una publicación compartida de Charlotte Casiraghi ♡ (@dailycharlottecasiraghi) el

Con mangas largas transparentes, pequeños volantes y un falso escote Bardot que incluye una capa de tul con diseños florales bordados en ella, la firma de Giambattista Valli ha confirmado que el diseño es suyo, y es una auténtica maravilla.

No ha faltado, por cierto, la flor de lavanda, típica de los campos de la Provenza francesa, que ha sido la protagonismo del bello ramo con el que Carlota ha acompaña el vestido de alta costura que era muy diferente a los dos de Saint Laurent y Chanel que lució en su primera celebración hace unas semanas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

L'amour 💜 #CharlotteCasiraghi et #DimitriRassam hier en Provence pour le mariage religueux

Una publicación compartida de Charlotte Casiraghi ♡ (@dailycharlottecasiraghi) el

Además del vestido, hay otros detalles de la boda que llevan a pensar que Carlota ha tenido a su madre muy presente en todo momento a la hora de organizar esta segunda boda. No parece casualidad, por ejemplo, que la ceremonia religiosa se haya celebrado en Saint-Rémy-de-Provence, la pequeña localidad en la que Carolina se refugió con sus tres hijos a comienzos de los 90 para intentar superar la muerte de Stéfano Casiraghi, el padre de la novia y de sus hermanos, Andrea y Pierre.

De hecho, hasta tal punto es importante este pueblo en la vida de la familia monegasca, que Carolina de Mónaco mantiene una residencia en él. Ha sido allí, en la casa familiar, donde precisamente ha tenido lugar la celebración, muy íntima, posterior a la ceremonia, según han publicado diversos medios.