¿Vas al gimnasio pero no consigues resultados?

¿Vas al gimnasio pero no consigues resultados?

Estos son los 15 errores más frecuentes que se comenten en el gym.

26/03/2015 13:36 Lorena Robledo

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¿Vas al gimnasio asiduamente pero no consigues los resultados esperados? Mira los fallos que tienes en la lista y... ¡ponles fin!

1. No tienes un plan

Por fin has decidido que vas a ir al gimnasio a diario, pero no tienes una rutina que seguir en él. Contar con un plan de entrenamiento es básico para trabajar todos los grupos musculares y no sobrecargarlos, saber qué objetivos quieres cumplir y no aburrirte.

2. Calzado inadecuado

Usar unas zapas viejas, ponerte las que utilizas para ir a la calle o calzarte las de running es lo peor que puedes hacer para tus pies. Dentro del gym es indispensable que lleves unas zapas que sujeten bien el pie, tengan refuerzos laterales y un sistema de amortiguación en las suelas.

3. No proteges la espalda

Da igual si corres, saltas o levantas carga, tu columna debe estar protegida en cualquier movimiento. Para ello, es básico que trabajes el core (los músculos del tronco), que es la parte encargada de prevenir dolores lumbares, lesiones en la columna y hacer que llevemos una postura correcta.

4. Calentar y estirar

Todos los expertos coinciden en afirmar que hay que preparar el cuerpo antes y después de la sesión de training. Comienza todos tus entrenamientos con ejercicios de calentamiento y termínalos con otros de estiramiento.

5. Estómago vacío

Cuando comes poco y haces mucho ejercicio, el cerebro activa el metabolismo lento y preserva la grasa, por lo que no conseguirás bajar de peso por más que te machaques. Come de forma saludable, ingiriendo tres comidas y dos snacks diarios.

6. Sesiones rutinarias

El cuerpo es un desagradecido y, cuando nota que estás repitiendo la misma actividad, el organismo ya no lo interpreta como un estímulo y deja de trabajar. Para ver resultados ininterrumpidamente, es importante que varíes tus entrenamientos y, si es posible, practiques actividades diversas.

7. Miedo a las agujetas

Al realizar un deporte al que no estás acostumbrada o al hacer un gran esfuerzo, se producen unas microrroturas o microdesgarros enlas células de las fibras de los músculos usados, lo que provoca las temidas agujetas. No servirá de nada dejar de hacer deporte durante unos días, ya que la mejor manera de acabar con ellas cuanto antes es volver a realizar ejercicio, aunque al principio sientas algo de dolor.

8. Te pasas de nivel

Muchas veces el afán por ponerte en forma te lleva a machacarte demasiado y a apuntarte a clases colectivas de un nivel superior al tuyo. En ellas pondrás tu cuerpo al límite y no podrás prestar especial atención a los errores de ejecución que cometerás. Recuerda que las prisas no son buenas.

9. Más fuerza que técnica

Al principio, es habitual querer demostrar que podemos con todo; por eso, en ocasiones coges más peso del que deberías, sin prestar tanta atención ala técnica. Lo más importante es realizar los movimientos lentamente siguiendo los pasos correctos, y así estimularás los músculos apropiados.

10. Poca hidratación

La deshidratación es uno de los errores más comunes. Aunque no sudes, al hacer ejercicio la transpiración aumenta y el organismo se deshidrata. Lleva siempre contigo una botella de agua e hidrátate bien antes (aunque no tengas sed), durante y después de la actividad.

11. Te estiras al máximo

Antes se hablaba de hacer los estiramientos sin rebotes, pero los últimos estudios dicen que es mejor no estirar de forma estática. Recuerda que no hay que sentir dolor, solo notar que tus músculos trabajan.

12. No cuidas tu postura

Es habitual realizar de forma correcta el primer ejercicio de una serie e ir perdiendo la postura adecuada conforme se van haciendo más repeticiones. Es mejor que al principio elijas ejercicios guiados y estables en máquinas. Además, procura mirarte en el espejo, en la medida de lo posible, para poder ver qué errores cometes y así poder corregirlos lo antes posible.

13. Tiempo al tiempo

El primer día no pretendas hacer dos horas seguidas de ejercicio o la fatiga muscular y las agujetas serán tus mejores compañeras en el gimnasio.Es mejor que comiences a acondicionar tu cuerpo al ejercicio poco a poco.En la sala, habla con algún monitorpara que te ponga una tabla específica y, en las clases colectivas, no te frustres si tienes que parar de vez en cuando.

14. Cuestión de equilibrio

Lo más normal es que pongas todo tu esfuerzo y concentración en el momento de levantar la carga (fase concéntrica, donde se hace el mayor esfuerzo durante el movimiento) y prácticamente la dejes caer en la fase excéntrica (momento del movimiento en el que se hace menor esfuerzo).Esto puede ocasionarte distensionesy pequeñas roturas musculares.

15. Nunca descansas

Has decidido que vas a ir al gimnasio todos los días que te has propuestosin importar lo cansada que estés. Entrenar cuando tu cuerpo no puede más es contraproducente, ya quecorres el riesgo de ocasionarte alguna lesión y de desmotivarte por nodisfrutar del ejercicio y no obtenerlos resultados esperados.