Tonifica tus brazos

Tonifica tus brazos

Aunque ahora te parezca que no lo necesitas, en unos años agradecerás haber mantenido en forma esta parte de tu cuerpo.

10/08/2016 13:56 Ana Bernardos

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Es muy habitual que a la hora de ejercitarnos nos centremos en zonas como el abdomen, los glúteos o las piernas ya que, suelen ser las partes de nuestro cuerpo que más complejos nos generan.

Pero, llegada cierta edad, los brazos empiezan a convertirse en otra de estas zonas “conflictivas”, donde la piel se descuelga y pasan a ser parte de nuestra atención negativa. Para que no te pase, empieza a ejercitarlos ya y mantenlos en forma, los ejercicios son muy sencillos y no necesitas material.

Es muy importante tener en cuenta la postura. Colócate de pie, con los pies separados a la anchura de la cadera, la espalda recta y el abdomen algo apretado. De este modo se evitarán posibles lesiones o sobrecargas en otras partes de tu cuerpo.

1. Con un paquete de legumbres o una botella de plástico rellena (al principio una pequeña) y, los brazos pegados al cuerpo, flexiona los codos de tal manera que tus manos vayan hacia tus hombros. Es mejor que vayas alternando los brazos, primero el derecho y luego el izquierdo. Para empezar, tres series de diez repeticiones serán suficientes.

2. Con el mismo peso que en el anterior ejercicio, eleva los dos brazos al mismo tiempo, separándolos del cuerpo estirados, hasta alcanzar la altura de los hombros, formando una “T” con tu cuerpo. Tres series de diez repeticiones son perfectas para empezar.

3. De nuevo con el peso, levanta los brazos por encima de tu cabeza estirados. Esta vez, debes flexionarlos haciendo que tus manos vayan hacia tu nuca, las mismas veces que en los anteriores.

4. Para terminar, repite el primer ejercicio pero, después de cada flexión hacia el hombro, estira los brazos por encima de la cabeza y bájalos haciendo el movimiento a la inversa.

Para empezar, con estos ejercicios tonificarás gran parte de tus brazos. Ve añadiendo peso y repeticiones según vayas notando el progreso. Y si te quedas con ganas de más, unas flexiones y el ejercicio de la plancha son el complemento ideal. Al final de cada sesión no te olvides de estirar, un paso muy importante.